No puedo dormir, ¿que puedo hacer?. 10 consejos para conciliar el sueño

No puedo dormir que puedo hacer

No puedo dormir, que puedo hacer

No puedo dormir, que puedo hacer.. es una de las preguntas que más escuchamos en este siglo 21. Un siglo en el que el estrés diario está cambiando los hábitos de sueño de una gran parte de la población mundial.

Al dormir se pasa por distintos ciclos del sueño. Si éste es interrumpido se saltan etapas en detrimento de la calidad del descanso. Y no sólo es clave la calidad, el tiempo que dormimos es tan importante que restarle sólo una hora hace que al día siguiente se tengan dificultades para la concentración.

Lo recomendable, aunque depende de cada persona, es dormir en torno a 6 u 8 horas. Si con regularidad se incumple esta premisa, una cosa lleva a la otra y en consecuencia, fallan los reflejos y disminuye el rendimiento intelectual.

Tener dificultades para cumplir con las obligaciones laborales y el peligro de sufrir accidentes domésticos o de tráfico por despiste son algunos de sus efectos negativos, pero no son los únicos.

Dada la importancia que tiene dormir bien para nuestra salud y calidad de vida, conviene conocer algunas claves que ayuden a conciliar el sueño y que éste sea de calidad:

Dormir bien

Dormir bien supone tener que crear unos hábitos saludables adaptados a cada uno de nosotros cuando cae la noche:

  • Buscar un lugar confortable y lo más oscuro posible. La luz altera nuestro reloj interno y la producción de melatonina y serotonina.
  • Mantener una temperatura fresca en la habitación. Ni frío, ni calor.
  • Evitar los despertadores muy ruidosos. Resulta muy estresante despertarse repentina y bruscamente. Existen despertadores especiales que simulan un amanecer natural con sonidos agradables que van aumentando paulatinamente.
  • Usar la cama sólo para dormir. Asociar la habitación con la hora de acostarse permite relajarse con mayor facilidad.
  • No alterar los horarios. Para conseguir un sueño de calidad es importante mantener, en la medida de lo posible, la regularidad en la hora de acostarse y levantarse. Es una ayuda para preservar un ritmo de sueño estable.
  • Tener una rutina previa a irse a la cama. Hacer lo mismo diariamente antes de acostarnos hace que asociemos esos actos rutinarios con la hora de descanso.
  • Hacer ejercicio, al menos durante 30 minutos al día, para mejorar el sueño, pero que nunca sea poco antes de acostarse.
  • No es conveniente trabajar antes de dormir para dejar que el cerebro vaya relajándose. Por el mismo motivo, no es bueno ver la televisión en los momentos previos al sueño ya que estimulamos en exceso la mente.
  • Evitar la ingesta de cafeína y alcohol. Es frecuente que el organismo no metabolice la cafeína y continúen sus efectos mucho después de haberla consumido. En cuanto al alcohol, aunque produce somnolencia al principio finalmente despierta y evita que nos metamos de lleno en las etapas de sueño profundo.
  • Intentar no tomar medicamentos para dormir. Aunque ayuden en momentos puntuales, nuestro cuerpo se acostumbra a esas sustancias para dormir y, a parte de poder crear adicción muchos de ellos, acaban siendo perjudiciales al hacernos dependientes de sus efectos. Lo más conveniente es buscar remedios naturales que también ayuden a conciliar el sueño.

No puedo dormir

No puedo dormir

No puedo dormir, la propia frase nos pone los pelos de punto, ya que cada noche aparece la ansiedad que se hace más fuerte a medida que van pasando las horas, además, la falta de sueño acarrea estos problemas:

  • La salud se resiente con la falta de sueño. Dormir es fundamental para tener una buena salud y cuando no lo hacemos corremos riesgos:
  • Problemas cerebrales y de memoria.
  • El estado de ánimo también se ve afectado y es normal sufrir un estado de irritabilidad en nuestro comportamiento.
  • Además, cuando dormir mal se convierte en algo crónico, aumentan las posibilidades de padecer depresión, hipertensión y enfermedades cardíacas, entre otras patologías.
  • Mientras dormimos nuestro cuerpo produce y libera ciertas hormonas como la del crecimiento, las que combaten las infecciones y las que intervienen en el uso que hacemos de la energía –dormir menos hace ser propenso a la obesidad-.
  • No dormir lo suficiente debilita el sistema inmunológico y, según estudios en animales, los tumores cancerígenos crecen más rápido cuando existen trastornos del sueño severos.
  • La falta de sueño “se amontona” generando un estado de acumulación peligroso para la salud.

Beneficios de dormir bien

El dormir bien nos aporta muchos beneficios para nuestra salud y bienestar:

  • La memoria y la creatividad: Cuando dormimos ayudamos a nuestra memoria a reorganizar y procesar la información, además de incentivar nuestra vertiente creativa. Cuando dormimos ayudamos a nuestra memoria a reorganizar y procesar la información, además de incentivar nuestra vertiente creativa.
  • La belleza: Respetar las horas de sueño es el mejor tratamiento de belleza ya que se eliminan los rasgos del cansancio y el rostro resulta más atractivo y saludable.
  • Aprendizaje: Haber descansado el tiempo necesario mejora la capacidad de aprender y desarrollar tareas motoras complejas.
  • Control del sistema cardiovascular con la siesta: Algo tan nuestro como dormir la siesta resulta ser aconsejable para prevenir dolencias cardiovasculares. Echarse una siesta durante el día – no más de 45 minutos- beneficia a nuestra presión arterial –con una siesta se mantiene más baja-, ayuda a superar momentos de estrés psicológico y reduce los problemas de hipertensión.

Conciliar el sueño

El problema de no poder conciliar el sueño de forma natural lo tenemos en el mundo en que vivimos, la sociedad actual se nutre de estrés continuo.

Una pregunta muy escuchada en estos tiempos es no puedo dormir, que puedo hacer…, y la respuesta la tienes en estos simples consejos que te he mostrado. Espero haberte ayudado.

No puedo dormir que puedo hacer